Adolescencia:
La adolescencia es, en otras palabras, la transformación
del infante antes de llegar a la adultez. Se trata de un cambio de cuerpo y
mente, pero que no sólo acontece en el propio adolescente, sino que también se
conjuga con su entorno.
Cabe destacar que la adolescencia no es lo mismo que
la pubertad, que se inicia a una edad específica a raíz de las
modificaciones hormonales. La adolescencia varía su duración en cada persona.
También existen diferencias en la edad en que cada cultura considera
que un individuo ya es adulto.
De acuerdo a la OMS, en todo el mundo
la estadística marca que uno de cada cinco individuos transita la adolescencia.
Dentro de ese total, el 85% habita en naciones de escasos recursos o
de ingresos medios. Por otra parte, cerca de 1,7 millones de adolescentes
mueren cada año.
Cuando hablamos de la etapa de la adolescencia,
estamos hablando de una serie fundamental de cambios tanto psicológicos como
físicos. En este último aspecto hay que subrayar que los más obvios son el
crecimiento en altura, el aumento de peso y de grasa corporal, la evolución de
lo que es la dentición o el crecimiento de los músculos para esto es fundamental una buena nutrición.
Nutrición:
La nutrición es la ingesta de alimentos en relación
con las necesidades dietéticas del organismo. Una buena nutrición (una dieta
suficiente y equilibrada combinada con el ejercicio físico regular) es un
elemento fundamental de la buena salud.
Una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental, y reducir la productividad.
Una mala nutrición puede reducir la inmunidad, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental, y reducir la productividad.
La adolescencia es una etapa difícil de la vida, por
cuanto supone la transición entre dejar de ser niño y empezar a ser adulto. La
nutrición adecuada en este periodo trae también dificultades por la
personalidad más independiente y por sus patrones de alimentación social,
prescindiendo en ocasiones de comidas que se sustituyen por “picoteos” y
comidas rápidas consumidas fuera del hogar.
Merece especial mención también la preocupación que tienen las y los adolescentes por su imagen corporal y que condiciona a llevar a cabo dietas restrictivas para acercase a un ideal de belleza, influenciados por los modelos sociales del momento y que pueden dar lugar a serios trastornos de la conducta alimentaria; por eso es muy importante que la familia sepa transmitir a los hijos respeto y amor por su cuerpo, al mismo tiempo que hábitos alimentarios y de vida adecuados.
Los adolescente tienen necesidades nutritivas marcadas por procesos de maduración sexual, aumento de talla y peso, aumento de masa corporal y aumento de masa ósea, por lo que requiere mayor cantidad de energía y nutrientes como carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, en forma equilibrada o balanceada.
Merece especial mención también la preocupación que tienen las y los adolescentes por su imagen corporal y que condiciona a llevar a cabo dietas restrictivas para acercase a un ideal de belleza, influenciados por los modelos sociales del momento y que pueden dar lugar a serios trastornos de la conducta alimentaria; por eso es muy importante que la familia sepa transmitir a los hijos respeto y amor por su cuerpo, al mismo tiempo que hábitos alimentarios y de vida adecuados.
Los adolescente tienen necesidades nutritivas marcadas por procesos de maduración sexual, aumento de talla y peso, aumento de masa corporal y aumento de masa ósea, por lo que requiere mayor cantidad de energía y nutrientes como carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, en forma equilibrada o balanceada.
Trastornos de la conducta alimentaria:
Los TCA son trastornos mentales caracterizados
por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión
por el control de peso. Son trastornos de origen multifactorial, originados por
la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar
y sociocultural. Son enfermedades que provocan consecuencias negativas tanto
para la salud física como mental de la persona.
Los TCA más conocidos son la anorexia nerviosa y la
bulimia nerviosa, pero también existen otros, como el trastorno por atracón, la
ortorexia (la obsesión por la comida sana) y la vigorexia (la obsesión por el
ejercicio físico).
Los TCA son enfermedades graves pero se pueden
curar si la persona hace tratamiento con un equipo de médicos y psicólogos
especializados en TCA. Son tratamientos largos y complejos. Un rasgo habitual
de estos trastornos es la falta de conciencia de enfermedad por parte
de la persona afectada. Esto quiere decir que la persona afectada no es capaz
de identificar las consecuencias negativas del trastorno , ni de la necesidad
de hacer tratamiento, ni tampoco los beneficios de este. Este hecho dificulta
la adherencia al tratamiento en algunos casos. Si esto, el papel de la familia
es especialmente importante para intentar que la persona afectada reciba el
tratamiento que necesita aunque no colabore en recibirlo.
Problemas nutricionales
El término "desnutrición
proteico-energética" es relativamente nuevo, esta condición era
anteriormente conocida como "deficiencia proteico-energética o
calórica", este término incluye una variedad de condiciones que varía de
una situación leve o moderada a una situación severa. Desnutrición
proteico-energética es uno de los problemas nutricionales más importante en los
niños en países en desarrollo. Este problema se encuentra también en la mayoría
de los países de América Latina y el Caribe, se presenta en los niños que
consumen una cantidad insuficiente de alimentos para satisfacer sus necesidades
de energía y nutrientes. La deficiencia de energía es la causa principal. La
primera manifestación importante de este problema nutricional es una detención
del crecimiento (los niños son más pequeños en estatura y tienen un menor peso
que otros niños de la misma edad). Este proceso se encuentra frecuentemente
agravado por la presencia de infecciones. Los niños que presentan desnutrición
proteico-energética tienen menos energía para realizar sus actividades diarias,
aprenden con dificultad y presentan baja resistencia a las infecciones.



No hay comentarios:
Publicar un comentario